En un tiempo donde las certezas morales se desdibujan y la plaza pública se ha convertido en tribunal, Cristina Fallarás irrumpe en la escena madrileña con 'La diatriba del perro', una obra que no solo interpela, sino que desgarra el velo sobre una de las figuras más controvertidas de nuestro presente: el 'aliado feminista' caído en desgracia. Estrenada el pasado domingo 12 de abril de 2026 en el Teatro del Barrio, esta pieza, escrita por la reconocida periodista y activista y dirigida por Rubén Romero, se erige como un espejo inquietante de la masculinidad contemporánea, obligando al espectador a confrontar los límites entre la culpa, el arrepentimiento y la venganza en la era de la cancelación social.
La Máscara del Perro y el Exilio de la Conciencia
El argumento central de 'La diatriba del perro' se articula en torno a un presentador de televisión, un hombre culto y de izquierdas que se autoproclama feminista, cuya vida se desmorona tras una denuncia por acoso sexual en redes sociales por parte de una trabajadora de su equipo. Interpretado por el actor y periodista Sato Díaz, quien también fue el impulsor de la obra al encargar el monólogo a Fallarás en otoño de 2022, el personaje se adentra en un exilio mental que él compara con la Pampa, un espacio donde busca redefinir su identidad, inicialmente cubierto con una máscara de perro. La obra no busca juzgar ni absolver, sino exponer la complejidad de asumir una herencia cultural patriarcal que ya no puede sostenerse sin conflicto, invitando a una reflexión profunda sobre el punto de vista del presunto agresor.
La Falsa Alianza: Un Castigo Entre Hombres
La génesis de esta audaz propuesta, cuyo texto Fallarás terminó en primavera de 2023 y cuyo montaje comenzó en 2025, revela la dificultad intrínseca del tema. Fallarás confiesa haber enfrentado grandes obstáculos en la escritura, llegando a dudar de su capacidad para completarla, pues la sátira inicial solicitada por Díaz se transformó en una exploración incómoda y profunda. Una de las tesis más provocadoras de la autora, y que vertebra la obra, es la inexistencia del 'aliado feminista' en su forma pura, así como de la 'cancelación' tal como se entiende popularmente. Para Fallarás, todos son, en cierto modo, 'falsos aliados', y el castigo más severo para estos hombres no proviene de las mujeres, sino de sus propios semejantes, de esa 'jauría' masculina que maneja la crueldad con una precisión devastadora.
Entre el Arrepentimiento y la Venganza
El personaje de Sato Díaz encarna esta dualidad lacerante: un hombre que reconoce haber hecho las cosas mal, pero que también se siente víctima de una injusticia, atrapado entre el arrepentimiento y el deseo de venganza contra quienes lo han señalado. La puesta en escena, con una lengua de tierra que evoca desolación, proyecciones en vivo que amplifican la introspección y una planta carnívora que simboliza la devoración de la reputación, refuerza la atmósfera de confrontación y desamparo. 'La diatriba del perro' se presenta, en definitiva, como una pieza audaz y necesaria, de aproximadamente hora y media de duración, que desafía al público a reflexionar sobre la masculinidad, el poder, la verdad y las consecuencias de las denuncias públicas en la sociedad actual, sumergiéndose en los grises de la condición humana sin ofrecer respuestas fáciles, sino interrogantes cruciales sobre la culpa y la reparación en un contexto de polarización y escrutinio constante.