Madrid, la ciudad que Fernando Pessoa imaginó como un crisol de tertulias, asiste a la agridulce metamorfosis de su templo del jazz. El Café Central, bastión de la música en vivo, se traslada.
El Eco de un Siglo en Cada Nota
La capital española, que el poeta portugués describió como un tapiz de cafés literarios e intelectuales, se prepara para una transición que evoca tanto nostalgia como expectación. El Café Central, un faro cultural en la Plaza del Ángel desde 1982, cerrará sus puertas el 16 de abril de 2026, para reabrir en la planta baja del Ateneo de Madrid. Este movimiento no es meramente un cambio de dirección; es un acto de resistencia, una declaración frente a la homogeneización de la oferta de ocio y la implacable presión inmobiliaria que amenaza la singularidad de espacios auténticos. La reapertura del Café Gijón, el 1 de abril de 2026, en un contexto similar, subraya la imperiosa necesidad de salvaguardar estos santuarios que definen el pulso cultural de la ciudad.
La Melodía de la Resistencia: Cuatro Décadas de Jazz Vivo
Desde su inauguración, el Café Central se erigió como el "templo del jazz" de Madrid, un escenario por el que han desfilado más de 14.000 conciertos y leyendas de la talla de Bobby Watson, Pedro Iturralde y Jorge Pardo. Su historia está tejida con hilos de pura "resistencia", como aquel agosto de 1994, cuando el pianista Tete Montoliu tocó cada noche, con la tenacidad de un gladiador, para conjurar un cierre inminente. Joaquín Chacón, guitarrista que ha sido testigo y protagonista de esta era, lo describe como un "escaparate de presentación muy bueno" en una época de efervescencia cultural. El Central ha mantenido una fidelidad inquebrantable a su esencia, un contrapunto vital a la estética impersonal de los modernos cafés de especialidad.
La Partitura Inmobiliaria y el Silencio Forzado
La decisión de abandonar la Plaza del Ángel, anunciada en julio de 2025, no fue voluntaria. Fue el resultado de la negativa de la empresa propietaria del inmueble a negociar la renovación del contrato de alquiler, en una búsqueda insaciable de mayores beneficios. Juantxu Bohigues, trabajador del Café Central durante más de una década y autor del libro Café Central. Una historia del jazz (2025), lo resume con una amargura palpable: "No querían negociar, querían que nos fuéramos". Aunque el cierre estaba inicialmente previsto para octubre de 2025, sucesivas prórrogas permitieron extender su vida en su ubicación original hasta mediados de abril de 2026, culminando con una serie de emotivos "conciertos de la resistencia" que han marcado sus últimas noches, un adiós resonante a un capítulo irrepetible.
El Renacer de un Legado: Un Nuevo Compás en el Corazón Intelectual
La nueva etapa, bajo el nombre de Café Central Ateneo, promete mantener viva la llama del jazz. Ubicado a la vuelta de la esquina de su emplazamiento original, en el Ateneo de Madrid, el nuevo espacio continuará con la programación habitual de dos conciertos diarios. Además, se organizarán conciertos cada quince días en La Cátedra del Ateneo, uno de los auditorios de mayor aforo de la institución, con capacidad para 300 personas. Este doble formato no solo busca expandir la oferta, sino asegurar la continuidad de un legado musical que, como bien señala Bohigues, es fundamental para los músicos de Madrid y para la identidad cultural de la ciudad. El Café Central no desaparece; se transforma, muta, y con ello, reafirma su compromiso inquebrantable con la cultura y la música en vivo, demostrando que el jazz, en Madrid, siempre encuentra un nuevo hogar.