El 4 de abril de 2026, el Etihad Stadium fue escenario de una demostración de fuerza del Manchester City, que se impuso al Liverpool por un contundente 4-0 en los cuartos de final de la FA Cup. La figura central de la jornada fue Erling Haaland, quien con un hat-trick lideró la ofensiva 'citizen' en una tarde que se tornó adversa para el vigente campeón de la Premier League. Este resultado no solo aseguró el pase del Manchester City a sus octavas semifinales consecutivas de la FA Cup, un hito histórico en la competición, sino que también subrayó la capacidad del equipo de Pep Guardiola para dominar encuentros de alta envergadura. El encuentro, que enfrentaba a dos de los clubes más influyentes del fútbol inglés en la última década, se resolvió con una superioridad manifiesta del conjunto local, según informa AS.
El pulso inicial y el primer golpe
El inicio del partido, sin embargo, mostró un equilibrio donde el Liverpool intentó establecer su ritmo. En el minuto 12, una combinación entre Ekitiké y Wirtz culminó con un disparo del delantero francés desde la frontal, que no encontró portería. Poco después, Mohamed Salah, cuya actuación estuvo por debajo de su nivel habitual, logró zafarse de la marca de Khusanov, pero el central uzbeko se recuperó con celeridad para bloquear su intento de remate. A pesar de estos acercamientos iniciales, el Manchester City fue consolidando su control del juego, y el punto de inflexión llegó en el minuto 39. Una acción dentro del área donde Virgil Van Dijk derribó a Nico O’Reilly fue sancionada con penalti. Erling Haaland, con su habitual frialdad y precisión, engañó al portero Giorgi Mamardashvili para convertir la pena máxima y abrir el marcador. Pep Guardiola, quien observaba el encuentro desde la grada debido a una sanción, veía cómo su equipo tomaba la delantera.
La sentencia en el Etihad
Antes del descanso, en el segundo minuto del tiempo añadido, Haaland volvió a ser protagonista. Mathis Cherki, tras encarar a Milos Kerkez, envió el balón a Antoine Semenyo, quien centró con precisión a la frontal del área pequeña. Allí, el delantero noruego se elevó por encima de Ibrahima Konaté para conectar un cabezazo imparable que se alojó en la escuadra, poniendo el 2-0 en el marcador. La sentencia definitiva del encuentro se materializó en el quinto minuto de la segunda mitad. Cherki, nuevamente involucrado en la jugada, asistió a Semenyo, quien, solo ante Mamardashvili, definió con una sutil picada, disipando cualquier atisbo de esperanza para una remontada del equipo dirigido por Arne Slot. La eficacia ofensiva del City contrastaba con la incapacidad del Liverpool para generar peligro real.
Un calvario 'red' y las miras al futuro
Con el Liverpool visiblemente desmoralizado y sin capacidad de reacción, Erling Haaland no desaprovechó la oportunidad de completar su hat-trick antes de la hora de juego. Una jugada elaborada por O’Reilly y Jeremy Doku dejó el balón en una posición inmejorable para el noruego, quien, con la portería desguarnecida tras la salida de Mamardashvili, anotó su quinto gol en sus últimos tres enfrentamientos contra los 'Reds'. La tarde de calvario para el conjunto de Anfield se acentuó cuando Mohamed Salah tuvo la ocasión de maquillar el resultado desde el punto de penalti, tras una falta de Nunes sobre Ekitiké. Sin embargo, James Trafford detuvo el disparo del egipcio, sellando la goleada y la incapacidad del Liverpool para reaccionar. Esta victoria no solo catapulta al Manchester City a las semifinales de la FA Cup, sino que también le otorga un impulso anímico crucial de cara a su desafío en la Premier League contra el Arsenal. Por su parte, el Liverpool de Slot, que mostró un rendimiento muy por debajo de lo esperado, deberá reponerse rápidamente para su próximo compromiso en la Champions League frente al PSG, buscando dejar atrás esta dolorosa eliminación y la contundente derrota sufrida en el Etihad.