El Gobierno ha aprobado un decreto que introduce una reforma fiscal significativa en la tributación de la vivienda, con el objetivo de reconfigurar el mercado del alquiler en España. Este paquete de medidas, que abarca casi un centenar de páginas, se centra en la implementación de nuevos incentivos para los propietarios, la introducción de deducciones para los inquilinos y la aplicación de penalizaciones a los pisos desocupados y al alojamiento turístico, según informa 20minutos.es. La normativa busca equilibrar los intereses de arrendadores y arrendatarios, así como abordar la problemática de la vivienda vacía.
Entre las principales novedades, el decreto reforma los beneficios fiscales en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) para los propietarios que no sean grandes tenedores. Se exime de tributación del alquiler a aquellos caseros que renueven contratos con una reducción de al menos el 5% en el precio, o que alquilen por primera vez por debajo del precio de mercado establecido por el Ministerio de Vivienda. Adicionalmente, se establecen bonificaciones de entre el 70% y el 95% para otros propietarios que abaraten el alquiler en más de un 5%, con incentivos intensificados si el arrendatario es joven o la vivienda se encuentra en una zona declarada tensionada.
En contraste, la normativa desincentiva el incremento de precios. Mientras que la bonificación del 50% del IRPF se mantiene para quienes no suban las rentas, esta se reduce al 40% para aumentos inferiores al 5% y cae hasta el 15% si el alquiler se eleva un 20% o más. Paralelamente, se introduce una nueva deducción fiscal para inquilinos con rentas brutas anuales de hasta 33.007 euros, permitiéndoles deducir un 10% del alquiler mensual con ciertos límites. El decreto también contempla que la vivienda turística tribute un 10% de IVA y habilita a los ayuntamientos para incrementar el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) en los pisos que permanezcan desocupados.