India, uno de los mayores compradores mundiales, ha lanzado una licitación urgente para adquirir 2.5 millones de toneladas de urea. Esta medida responde a la grave interrupción del suministro global de fertilizantes, exacerbada por la escalada del conflicto en Oriente Medio.
La crisis se intensificó desde el 28 de febrero, tras ataques entre Estados Unidos/Israel e Irán, y la subsiguiente respuesta iraní, que ha restringido o cerrado el Estrecho de Ormuz. Esta arteria vital, clave para el comercio de amoníaco y azufre, ha provocado un aumento de hasta 170 dólares por tonelada en los precios del amoníaco y casi un tercio en los del azufre, alcanzando máximos desde 2008.
La región ha perdido aproximadamente 4 millones de toneladas anuales de suministro de amoníaco, un 20% de la oferta global, y los costos de flete se han disparado. Numerosas instalaciones de producción en Arabia Saudita, Qatar, Kuwait y Bahréin están afectadas o inoperativas. India, altamente dependiente de estas importaciones, busca asegurar el suministro para su vasta industria agrícola.