Los estrategas del banco alemán Berenberg han presentado una propuesta de inversión que diverge significativamente de los modelos tradicionales de asignación de activos. En un informe reciente, la entidad recomienda que un 45% de las carteras de inversión se dirija a lo que denominan 'oro plus', una categoría que abarca oro, plata, otros metales preciosos y Bitcoin. Esta asignación, de carácter marcadamente defensivo y orientada a activos tangibles, se complementa con una decisión igualmente notable: la eliminación completa de los bonos de la composición de las carteras. Esta reconfiguración, según informa MarketWatch el 22 de abril de 2026, representa una desviación drástica de la diversificación estándar que históricamente ha incluido una porción sustancial de renta fija para la estabilidad.
## El Adiós a la Renta Fija: Una Estrategia de 'Barra' en Tiempos Inciertos
La estrategia de Berenberg se fundamenta en un enfoque de 'barra' (barbell approach), diseñado para equilibrar activos de alto y bajo riesgo. Sin embargo, la ponderación desproporcionada hacia el 'oro plus' y la ausencia total de bonos marcan un punto de inflexión en la filosofía de inversión. Los estrategas, con sede en el Reino Unido, argumentan que esta postura es una respuesta necesaria a una serie de tendencias macroeconómicas y geopolíticas que están redefiniendo el panorama global. La exclusión de los bonos sugiere una baja confianza en su capacidad para actuar como refugio o generador de valor en el entorno actual, posiblemente debido a expectativas de inflación o rendimientos reales negativos.
## Metales, Cripto y el Superciclo de las Materias Primas
Entre los factores clave que sustentan esta recomendación, Berenberg identifica la reindustrialización global, el auge de la política de poder duro y la creciente demanda energética. Estos elementos, según el análisis del banco, están prolongando un 'superciclo de materias primas' que favorece intrínsecamente a los activos tangibles y escasos. La inclusión de Bitcoin junto a los metales preciosos no es casual; subraya una visión de las criptomonedas como un activo de refugio o una reserva de valor en un contexto de incertidumbre económica y geopolítica, posicionándolo como un componente estratégico dentro de la categoría 'oro plus' por su escasez digital y su potencial de descorrelación con los mercados tradicionales.
Además de estas tendencias estructurales de largo plazo, el informe de Berenberg también apunta a un catalizador a corto plazo para los mercados de valores. Los estrategas sugieren que un 'claro acuerdo' entre el presidente de EE. UU., Donald Trump, y el presidente chino, Xi Jinping, previsto para el próximo mes de mayo de 2026, podría inyectar la energía necesaria para que las acciones extiendan su actual racha alcista. Esta perspectiva añade una capa de optimismo condicional a su estrategia de cartera, a pesar de la asignación fundamentalmente defensiva y orientada a las materias primas. En síntesis, la propuesta de Berenberg constituye una reevaluación profunda de la construcción de carteras en el entorno global contemporáneo, enviando un mensaje claro sobre sus expectativas de inflación, volatilidad geopolítica y la persistencia de un superciclo de materias primas.