El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha notificado formalmente al Congreso que las hostilidades con Irán han sido "terminadas" en el contexto de un alto el fuego en curso. Esta declaración, emitida justo cuando el conflicto alcanzaba el plazo legal de 60 días establecido por la Ley de Poderes de Guerra, busca eximir a la administración de la obligación de obtener la aprobación legislativa para continuar las operaciones militares. La Ley de Poderes de Guerra exige que, transcurridos 60 días desde el inicio de un conflicto sin una declaración de guerra formal, el Presidente debe obtener la autorización explícita del Congreso para proseguir las acciones bélicas. La administración Trump sostiene que un "frágil alto el fuego", iniciado en abril, ha puesto fin de facto a las hostilidades activas, lo que, según su interpretación, anula la necesidad de buscar el consentimiento del poder legislativo, según informa CBS 13 News.
Esta postura presidencial ha reavivado un intenso debate sobre la interpretación de la Ley de Poderes de Guerra y el delicado equilibrio constitucional entre el poder ejecutivo y el legislativo. Críticos en el Congreso y expertos en derecho constitucional señalan que la Ley fue diseñada precisamente para evitar que el ejecutivo mantenga operaciones militares prolongadas sin el respaldo explícito de los representantes del pueblo. La descripción del alto el fuego como "frágil" por parte de la propia administración subraya la precariedad de la situación.
Paralelamente a la disputa legal, la transparencia financiera de la campaña ha sido objeto de escrutinio. Informes y análisis independientes, como los citados por Al Mayadeen Español, contradicen las cifras oficiales y sugieren que el costo real de la operación militar supera "considerablemente" los 25.000 millones de dólares inicialmente reportados. La decisión del Presidente Trump, sin una retirada completa de las fuerzas o un acuerdo de paz formal, plantea interrogantes sobre la durabilidad de la pausa en los combates y es previsible que enfrente un intenso escrutinio y posibles desafíos por parte de miembros del Congreso.