Los barones del Partido Popular (PP), Jorge Azcón de Aragón, Alfonso Fernández Mañueco de Castilla y León, y María Guardiola de Extremadura, han declarado su rechazo a 'nacionalizar' las negociaciones con Vox tras las elecciones autonómicas. Este anuncio se produjo el 25 de marzo de 2026, en el contexto de la reciente noche electoral del 15 de marzo.

La negativa de los líderes regionales del PP se inscribe en una estrategia que busca mantener el control de las negociaciones a un nivel autonómico. Ellos creen que la clave para liderar las conversaciones con Vox está en la autonomía de cada comunidad, minimizando así la influencia de la dirección central del partido situada en Génova.

Esta postura refleja una intención de los barones de fortalecer su propio papel en la configuración de los acuerdos de gobierno, en vez de permitir que sean dictados desde el centro del PP. Al priorizar su visión regional, los barones intentan también afianzar su base de poder local y responder a las particularidades de sus respectivas comunidades autónomas.

A medida que se acercan los plazos para formar gobiernos, los líderes del PP establecerán contactos directos con Vox, buscando acuerdos que se ajusten a las necesidades y demandas de sus territorios. Este enfoque podría influir en la cohesión interna del PP y en su capacidad para establecer alianzas efectivas en el futuro.