España ha reescrito su historia energética. Este Domingo de Ramos de 2026, la electricidad en el mercado mayorista se desplomó hasta una media de 0,18 euros por megavatio hora (MWh), un hito sin precedentes que no solo lo convierte en el día más barato de los últimos años, sino en uno de los más 'tirados' de la historia reciente. La jornada, que ya venía precedida por un sábado excepcionalmente económico (3,03 euros/MWh), consolidó una tendencia que ha visto al país encadenar 18 días consecutivos por debajo de los 100 euros/MWh, un contraste brutal con el pasado reciente.
La magnitud de este abaratamiento es asombrosa: una caída del 99,36% respecto a la semana anterior (28,15 euros/MWh) y un 96,18% inferior al mismo día del año previo (4,71 euros/MWh). Más allá de la media, el domingo presenció hasta diez horas con precios negativos, llegando a tocar los -10 euros/MWh en ciertos tramos. Si bien estos valores negativos en el mercado mayorista no se traducen en una factura completamente gratuita para el consumidor final —debido a la persistencia de impuestos y cargos regulados—, sí representan un alivio significativo y un indicio inequívoco de la sobreabundancia de energía en el sistema.
La Marea Verde que Reconfigura el Mix Eléctrico
Este escenario de precios casi simbólicos no es una casualidad, sino la culminación de una profunda y acelerada transformación en el mix de generación eléctrica español. La crisis energética desatada por la invasión rusa de Ucrania, que disparó el precio del gas a 92 euros/MWh en 2021-2022 (frente a los 54,5 euros/MWh actuales), actuó como un catalizador. España respondió con una apuesta decidida por las fuentes limpias, elevando la producción renovable al 57% del total en 2025, con una potencia instalada que roza el 70%. Este predominio de la energía verde, que contrasta con el 40-45% de peso en el periodo de crisis, ha relegado al gas natural a un papel marginal, llegando a desaparecer su producción a partir de la una de la tarde en jornadas de alta generación como la del pasado domingo. A ello se suma la aportación constante y robusta de la energía nuclear, que representa un 20% de la producción total, blindando la estabilidad del sistema.
El Escudo Fiscal: Cuando la Política Abarata la Luz
Pero la revolución energética no solo se ha gestado en las centrales de generación. Las medidas adoptadas por el Gobierno el pasado 20 de marzo de 2026 han jugado un papel crucial en este abaratamiento sin precedentes. En un esfuerzo por mitigar los efectos de la guerra en Oriente Próximo y aliviar la carga económica de hogares y empresas, se aprobó una significativa bajada del IVA de la electricidad, del 21% al 10%, y una reducción del Impuesto Especial sobre la Electricidad (IEE) hasta el 0,5%. A estas rebajas fiscales se sumó la suspensión temporal del Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica (IVPEE), un gravamen del 7% que, aunque pagado por las generadoras, se trasladaba indirectamente al precio final. Estas intervenciones políticas han creado un escudo protector, permitiendo que la energía generada de forma más económica se traduzca directamente en un beneficio para el consumidor.
La confluencia de una robusta y creciente generación renovable, una aportación nuclear estratégica y unas políticas fiscales audaces ha tejido un tapiz de precios inusualmente bajos. Este Domingo de Ramos de 2026 no solo quedará grabado en la memoria por su significado religioso, sino por haber marcado un antes y un después en la factura eléctrica española. Es un hito que subraya la creciente independencia energética del país, su resiliencia frente a la volatilidad de los mercados internacionales de combustibles fósiles y el amanecer de una nueva era donde la energía limpia no es solo una aspiración, sino una realidad palpable y, sorprendentemente, económica.