La Diputación de Valencia ha realizado la contratación de Vanesa Soler, pareja del presidente de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, como secretaria de dirección. La decisión se tomó el pasado 3 de marzo de 2026 y ha suscitado controversia debido a la relación personal entre ambos.

Soler llegó a la Diputación en una “comisión de servicio” que fue justificada por la institución bajo el argumento de “urgente necesidad”. Previamente, Soler se desempeñaba como administrativa en el Ayuntamiento de Finestrat, donde su sueldo rondaba los 25.000 euros anuales, una cifra significativamente inferior a los 52.000 euros que percibirá en su nuevo cargo.

La contratación ha despertado críticas tanto en la oposición como en sectores de la opinión pública, quienes cuestionan la relación entre la decisión y la cercanía familiar al presidente. La disparidad en los salarios también ha generado un debate sobre la equidad y la transparencia en el ámbito del empleo público.

A medida que la noticia se difunde, se prevé que la oposición exija más aclaraciones sobre el proceso de selección y contratación, así como sobre los criterios utilizados para determinar la “urgente necesidad” que permitió la entrada de Soler en la administración pública.