El polvorín de Oriente Medio ha estallado. Los rebeldes hutíes de Yemen han lanzado un segundo ataque contra Israel en 24 horas, arrastrando a la región a una escalada bélica sin precedentes. El sábado 28 de marzo de 2026, el portavoz hutí Yahya Saree confirmó una "andanada de misiles de crucero y drones" contra "sitios vitales y militares" israelíes, oficializando la entrada de Yemen en un conflicto que ya dura un mes y que se coordina con Irán y Hezbolá en Líbano. Esta acción subraya la consolidación de un frente regional unificado contra Israel, orquestado desde Teherán.
El Velo de los Proxies se Desgarra: Confrontación Directa
La fachada de la guerra por poderes se desmoronó drásticamente el domingo 29 de marzo. Israel activó sus defensas aéreas ante misiles lanzados directamente desde Irán, emitiendo alertas de emergencia a sus ciudadanos. Simultáneamente, las defensas aéreas de Kuwait, Baréin y los Emiratos Árabes Unidos interceptaron misiles balísticos, de crucero y drones, atribuyendo estos ataques a la República Islámica. Las fuertes explosiones en varias ciudades del Golfo confirmaron una confrontación directa entre Irán e Israel, un escenario temido que ha trascendido la estrategia de los proxies.
El Leviatán Americano Despliega su Poder
La respuesta de Washington no se ha hecho esperar. El Comando Central de EE. UU. (CENTCOM) ha revelado una campaña militar masiva, atacando más de 11.000 objetivos dentro de Irán desde el inicio del conflicto. Este despliegue de fuerza se ha visto reforzado con la llegada del USS Tripoli, un buque de asalto anfibio con 3.500 marineros e infantes de marina, el 28 de marzo, sumando aeronaves de transporte, cazas de ataque y activos anfibios. La orden de despliegue adicional del USS Boxer y otras dos naves desde San Diego, junto con una Unidad Expedicionaria de Marines, señala una escalada ininterrumpida de la presencia militar estadounidense, proyectando una capacidad de respuesta formidable.
El Laberinto Iraquí: Soberanía Fragmentada
El conflicto también desgarra la soberanía iraquí. EE. UU. condenó "inequívoca y enérgicamente" un ataque con drones de milicias proiraníes contra la residencia de Nechirvan Barzani, presidente del Kurdistán iraquí, calificándolo de "asalto directo a la soberanía, estabilidad y unidad de Irak". Este incidente se suma a la muerte de dos agentes de policía iraquíes en Mosul, en un "doble ataque" atribuido a EE. UU. e Israel contra una estación compartida con las Fuerzas de Movilización Popular, un grupo paraguas de facciones chiitas alineadas con Irán. Irak se convierte así en un campo de batalla secundario, donde la influencia de Teherán y la respuesta occidental chocan violentamente.
Diplomacia Frágil y Advertencias Sombrías
En este panorama de guerra, la diplomacia se muestra frágil. Pakistán ha intentado mediar, acogiendo a diplomáticos de Arabia Saudita, Turquía y Egipto. Irán, en un gesto calificado de "constructivo" por Pakistán, permitió el paso de 20 barcos pakistaníes por el estratégico Estrecho de Ormuz, parcialmente cerrado desde el inicio de la guerra. Sin embargo, la tensión persiste. El Ministro de Asuntos Exteriores iraní, Seyed Abbas Araghchi, advirtió a Israel sobre el "alto precio" que pagará por atacar instalaciones nucleares y plantas siderúrgicas iraníes, confirmando implícitamente ataques israelíes directos. La muerte de un soldado israelí en el sur del Líbano, en operaciones contra Hezbolá, cierra el círculo de un conflicto regional que se expande sin tregua, con múltiples actores y un futuro incierto.