Investigadores de las universidades de Kyushu y Kagawa han descubierto que las protoestrellas, durante su crecimiento temprano, expulsan flujo magnético y forman anillos de gas caliente de 1.000 unidades astronómicas. Este proceso, apodado 'estornudo' estelar, es crucial para que la protoestrella libere el exceso de energía, permitiendo una formación estelar adecuada.
El estudio, publicado en The Astrophysical Journal Letters, detalla cómo este fenómeno fue observado en el núcleo de la nube molecular MC 27, en el vivero estelar de la Nube Molecular de Tauro, utilizando el radiotelescopio ALMA en Chile. El anillo de gas es ligeramente más cálido que su entorno, lo que sugiere que es el resultado de un campo magnético que atraviesa el disco protoestelar, generando ondas de choque.
Este hallazgo amplía investigaciones previas del mismo equipo sobre 'estornudos' magnéticos más pequeños (10 au) y subraya la importancia de la redistribución magnético-gaseosa en las primeras etapas de la vida estelar para regular el momento angular y la masa del disco protoestelar.