El gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, ha intervenido en el debate sobre la problemática de la vivienda en España, un asunto que ha calificado de "especialmente agudo" en comparación con el resto de Europa. En su análisis, Escrivá ha advertido sobre los "efectos indeseados" que las medidas centradas en la mitigación de la demanda podrían generar en la oferta de vivienda, desincentivando la construcción de nuevos inmuebles. Esta reflexión surge tras la aprobación por parte del Consejo de Ministros de un decreto destinado a paliar la situación, según informa El País.
El decreto contempla iniciativas como una mayor protección contra los desahucios, la prórroga temporal de hasta dos años para contratos de alquiler vigentes y la introducción de un nuevo contrato de alquiler de duración indefinida. A pesar de reconocer no conocer el texto literal, Escrivá ha enfatizado la necesidad de "hilar muy fino" para que estas políticas no paralicen o deterioren la oferta de vivienda, un aspecto crucial dado el déficit acumulado de 750.000 unidades habitacionales en España, cifra que podría superar el millón para 2028 si el ritmo de construcción no se acelera.
El gobernador ha señalado la falta de coordinación entre las administraciones públicas como un obstáculo significativo en el diseño de políticas de vivienda. Además, ha puesto el foco en las debilidades estructurales del sector de la construcción, que aún no ha recuperado la pujanza necesaria tras la crisis de 2008-2011, lo que se traduce en la desaparición de empresas y la destrucción de empleo. Para Escrivá, es imperativo eliminar los "cuellos de botella" burocráticos y reforzar los servicios administrativos encargados de la aprobación de nuevas promociones, con el fin de equilibrar la oferta y la demanda y abordar el déficit de vivienda asequible de alquiler.