El 25 de abril de 2026, los territorios palestinos de Cisjordania y una zona específica de la Franja de Gaza acudieron a las urnas para celebrar sus primeras elecciones municipales desde el estallido de la guerra en Gaza. Este proceso electoral, supervisado por la Comisión Central de Elecciones con sede en Ramala, se desarrolló en un contexto de profunda inestabilidad, ocupación y un palpable desencanto generalizado entre la población. La jornada, que vio la apertura de los centros de votación a las 7:00 a.m. (04:00 GMT), buscaba establecer consejos municipales en un entorno marcado por un estrecho margen político, según informa France 24.
El Voto Silente de la Fragmentación Política
La participación abarcó a aproximadamente 1.5 millones de personas registradas en Cisjordania, ocupada por Israel, y a 70,000 votantes en la localidad de Deir el-Balah, en la Franja de Gaza. Las imágenes captadas por la agencia AFP mostraron a funcionarios electorales y ciudadanos ejerciendo su derecho al voto en Al-Bireh (Cisjordania) y Deir el-Balah. Sin embargo, el panorama político de la contienda estuvo notablemente sesgado: la mayoría de las listas electorales estaban alineadas con el partido Fatah del presidente Mahmud Abás o se presentaban como independientes, algunas incluso con candidatos del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP). La ausencia de listas afiliadas a Hamás, el archirrival de Fatah que controla gran parte de Gaza, constituyó un factor determinante que modeló el escenario electoral.
La desilusión entre la población fue un tema recurrente. Mahmud Bader, un empresario de Tulkarem, expresó su escepticismo afirmando que "la ocupación (israelí) es la que gobierna Tulkarem". Esta percepción se vio reforzada por la situación en ciudades clave como Nablus y Ramala, donde solo se presentó una lista, resultando en una victoria automática sin necesidad de votación.
Un 'Experimento' en Gaza
La situación en Gaza fue particularmente compleja. Deir el-Balah fue la única localidad en participar, elegida por la Comisión Central de Elecciones como un "experimento" debido a que su población no había sido mayoritariamente desplazada por la guerra. A pesar de que la comisión contrató seguridad privada, fuentes locales indicaron que la policía de Hamás insistió en asegurar el proceso, desplegando personal desarmado y de civil. El coordinador de la ONU, Ramiz Alakbarov, elogió a la comisión por organizar un "proceso creíble" dadas las circunstancias. Para muchos, como Farah Shaath, de 25 años, votar por primera vez fue "una confirmación de nuestra existencia continua en la Franja de Gaza a pesar de todo", un acto simbólico en medio de la incertidumbre política general.